La biblia de las uñas saludables

Las uñas siempre están a la vista y revelan mucho de nuestra personalidad. Descubre cómo mantener tus uñas saludables, hidratarlas y fortalecerlas.

Por el grosor de su superficie y cutícula, las uñas son la parte del cuerpo más difícil de hidratar, revela la dermatóloga Sonia Roffé. Son sensibles al contacto con detergentes, químicos, agua y acetona, ya que se resecan en exceso. Por eso y para ayudarlas a ser más fuertes, después de usar estos productos debemos untarles un poco de crema.

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Hidratar tus uñas

La especialista sugiere sumergirlas en agua tibia por cinco minutos y luego humedecerlas en aceite mineral o de almendras. Esto garantizará buena hidratación. Roffé también recomienda humectarlas con baños de parafina: las manos son empapadas de esta cera caliente y envueltas en plástico. Después de 15 minutos se enjuagan y la piel queda suave y renovada.

La cutícula

Cuidar la cutícula es muy importante, pues la resequedad la engrosa y eventualmente hay que reducirla, sin embargo, Sonia resalta que esto debe ser realizado por un profesional, ya que eliminarla por completo puede dejarte propensa a infecciones. Disminuye el riesgo llevando tus propios instrumentos.

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La manicura

Si tus uñas no crecen, se escaman o se parten, ésta es la mejor manera de mantenerlas bonitas. Sólo basta con ser constante (1 vez cada 15 días), para que te des cuenta de que muchos de estos tormentos mejoran y algunos hasta desaparecen.

No te las comas

La saliva también las debilita, así que hacer un esfuerzo por controlar tus nervios y alejarlas de tu boca puede ser un gran comienzo para tener las uñas que siempre has soñado. En el mercado existen esmaltes y endurecedores que te ayudarán a que este proceso sea más fácil de soportar.

Naturalidad es sinónimo de belleza

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Aunque el baño de acrílico haga “crecer” tus uñas en una hora, también las destruye. Limarlas en exceso hace que se debiliten y serán mucho los frascos de endurecedores que tendrás que gastar para que vuelva su fuerza. Roffé comenta que al retirar el acrílico -o cualquier otro químico-, la lámina superior de la uña pierde capas y esto hace que se ablande aún más. Resultado: uñas feas, débiles y escamadas.

Imagen: imujer.com

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