Enemigos de la ortodoncia ¡Conócelos!

Acostumbrarse a usar brackets, sentir por primera vez esa presión en los dientes, y seguir cada uno de los cuidados que el dentista siguiere durante todo el proceso de la ortodoncia suele resultar complicado

Además de la limpieza y las sugerencias en cuanto a higiene, otro aspecto que resulta difícil seguir al pie de la letra es la alimentación, es decir, tomar conciencia de lo que debes y no consumir durante todo el tratamiento dental. En principio puede ser complicado, sin embargo, como todo proceso requiere tiempo y voluntad para obtener buenos resultados. Hoy te decimos cuales son los algunos de los alimentos amigos y enemigos de la ortodoncia.

Ver más: Consejos para cuidar la ortodoncia

Frutas: Resultan indispensables para la dieta por su alto contenido en vitaminas y minerales, incluso favorecen la salud dental. A pesar de esto, es fundamental saber cómo se deben comer para que no afecten la ortodoncia. ¿En licuados o trozos? Eso ya lo decidirá el experto. De cualquier modo, los especialistas en la materia también recomiendan optar por frutas suaves como las moras y los arándanos, mientras que las manzanas, por ejemplo, no están permitidas ya que son más difíciles para morder. Igualmente, se aconseja evitar el exceso de alimentos cítricos como el limón y la toronja. Esto funciona igual para las verduras, vegetales y legumbres.

Lácteos: Aunque son necesarios por su alto contenido en calcio, es importante saber que algunos de los alimentos derivados de la leche afectan la salud dental como los quesos duros y los de pasta, éstos últimos porque se pegan fácilmente en los brackets. ¡Evítalos a toda costa!

Dulces: Ni goma de mascar o chicles, caramelos masticables ácidos, duros y mucho menos con colores oscuros que manchen las piezas dentales. Los dientes deben estar alejados de los dulces que presenten estas características, y más si una persona lleva brackets.

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Carnes: Pescado y otros alimentos provenientes del mar resultan las mejores opciones cuando tienes aparatos dentales, a diferencia de las carnes rojas pues son más difíciles de masticar por su dureza. Sin embargo, las carnes magras que no contengan hueso y presenten cortes tiernos son una solución para no dejar de comer una buena ternera.

Imagen: Archivo Eme

Amigos y enemigos de la ortodoncia ¡Conócelos!

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