Síntomas de la HEPATITIS y posibles soluciones: ¿cómo saber si sufres de esta enfermedad?

Síntomas de la hepatitis

La hepatitis es una inflamación leve o crónica que afecta el hígado. Se da por causas externas tales como el consumo excesivo de alcohol, el suministro de dosis altas de algún medicamento o por daños biológicos. Mucho se dice sobre esta enfermedad, sin embargo, actualmente son pocas las personas que realmente poseen los síntomas de la hepatitis y conocen que la padecen.

Lo más importante que hay que saber es que sí existe cura para esta enfermedad.

Ver más: Enfermedades más comunes entre las hispanas

¿Cómo surge la HEPATITIS?

Nuestro hígado está ubicado en el área superior derecha del abdomen. Realiza muchas funciones indispensables para el metabolismo,  que incluyen:

  • Producción de bilis, que es esencial para la digestión
  • Filtrado de toxinas de en el cuerpo
  • Excreción de bilirrubina, colesterol, hormonas y drogas
  • Absorción de carbohidratos, grasas y proteínas
  • Activación de enzimas
  • Almacenamiento de glucógeno, minerales y vitaminas (A, D, E y K)
  • Síntesis de proteínas sanguíneas

Según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), aproximadamente 4.4 millones de estadounidenses viven actualmente con hepatitis B y C crónicas. Sin embargo, los síntomas de la hepatitis son sigilosos. Y por ello, pocas personas saben que lo sufren.

Tipos de Hepatitis

Falta de apetito

Publicidad

Hepatitis tipo A:

Se produce por acción viral a través de la saliva o por algún alimento o cubierto mal lavado. Sin embargo, hay vacunas para combatir la afección. Aún así, es vital la higiene en casa y en todo momento.

Hepatitis B:

Es ocasionada por sangre, agujas infectadas o a través del sexo. Si no es atendida a tiempo, puede generar complicaciones de mayor grado. Como la cirrosis crónica, insuficiencia hepática y degeneración celular. Hay vacunas que deben colocarse a temprana edad o luego de haber presentado hepatitis A. Esto como forma de prevención.

Hepatitis C:

Es la más peligrosa. Surge por medio del contacto con una persona infectada y también genera otros malestares que pueden llevar a la consecuencia más grave. La cirrosis hepática, esta enfermedad afecta por completo los tejidos del hígado y causa daños irreversibles. Por tal motivo, es importante tomar las previsiones pertinente. Tales como la vacunación correcta, la utilización de preservativos. Así como llevar una vida saludable sin excesos, no automedicarse, realizar los exámenes de rigor. Ello para descartar o tratar este padecimiento y seguir las indicaciones de un especialista.

Síntomas de la hepatitis

Conocer que realmente padeces de esta enfermedad es difícil a simple vista. Los síntomas de la hepatitis varían dependiendo de su grado. Si tienes rasgos infecciosos, como la hepatitis B y C, es posible que al principio no tengas síntomas. Estos pueden no aparecer sino hasta que el daño afecte la función hepática.

Sin embargo, sí existen signos o síntomas de la hepatitis aguda que aparecen rápidamente. Algunos de ellos son:Cansancio

Publicidad
  • Fatiga
  • Síntomas parecidos a la gripe
  • Orina oscura
  • Dolor abdominal
  • Pérdida de apetito
  • Pérdida de peso inexplicable
  • Piel y ojos amarillos, que pueden ser signos de ictericia

La hepatitis crónica se desarrolla lentamente. Por lo que estos signos y síntomas pueden ser demasiado sutiles para darse cuenta sin un chequeo médico. Por eso, desde Eme de Mujer te aconsejamos que si presentas 3 de los 7 signos presentados en la lista, acudas inmediatamente al médico. Él te dirá con exactitud qué es lo que tu cuerpo tiene.

Mientras más temprano se detecte esta enfermedad, mayores son las probabilidades de salir de ella de forma rápida.

¿Cómo evitar los síntomas de la hepatitis?

 

Higiene

Los síntomas de la hepatitis comienzan por la falta de higuiene. Por eso, es necesario tener una buena práctica, ya que esto es clave para evitar contraer la tipo A y E. Ya sea dentro de Estados Unidos o fuera de él, debes tener cuidado con:
  • Agua local
  • Hielo
  • Mariscos crudos o poco cocidos y ostras
  • Frutas y verduras crudastener higiene

Ya que en muchas ocasiones estos suelen contener gérmenes que aceleran la aparición de esta enfermedad.

Las hepatitis B, C y D contraídas a través de sangre contaminada pueden prevenirse de la siguiente manera:

  • Evitar usar agujas más de una vez
  • No compartir navajas de afeitar
  • Prohibido usar el cepillo de dientes de otra persona
  • La sangre derramada debes evitar tocarla

La hepatitis B y C también se pueden contraer a través de las relaciones sexuales y el contacto sexual íntimo. Practicar sexo seguro mediante el uso de condones puede ayudar a disminuir el riesgo de infección.

Vacunas

El uso de vacunas es una clave importante para prevenir los síntomas de la hepatitis. Estas están disponibles para prevenir el desarrollo del tipo A y B. Los expertos están desarrollando actualmente vacunas contra la hepatitis C. Existe una vacuna para la hepatitis E en China, pero no está disponible en los Estados Unidos.


4 mentiras sobre la hepatitis

1. Se contrae por el aire

A pesar de las afirmaciones de que este virus en particular puede estar en el aire, la realidad es que la hepatitis B no se transmite por contacto casual. Como lo es el aire, los estornudos, abrazos, entre otros contactos físicos.

Además, tampoco puedes padecerla por comer alimentos preparados por alguien con el virus, ni por la picadura de un mosquito.

También existe el temor de que la vacuna en sí misma pueda causar el virus: esto es falso.

2. La hepatitis es una sentencia de muerte

Solemos creer que quien padezca de esta enfermedad tiene sus días contados. Lo cierto es que esta premisa es falsa.

Según el portal HCVAdvocate.org, muchos creen que la hepatitis C termina de forma fatal en todos los casos. Sin embargo, las notas de la fuente, los tratamientos para ella han sido sorprendentemente efectivos. Y su avance se desarrolla de forma veloz.

Según la fuente,  solo el 25% de las personas que lo padecen desarrollarán una enfermedad hepática grave. Incluso entonces, hasta el 90%  de las personas con C crónica “vivirán vidas largas y productivas”. Señala el sitio.

3. Es una enfermedad hereditaria

Si bien no heredas esta enfermedad de tus padres, un bebé puede contraer el virus de una madre infectada durante el parto. Sin embargo, con una vacuno al momento de nacer disminuyen las probabilidades.

En realidad, hay 2 vacunas separadas para prevenir el virus. Una proporciona anticuerpos que combaten el tipo B inmediatamente. Mientras que la otra es una solución a más largo plazo para ayudar al bebé a producir su propia protección natural contra el virus. Incluso si la madre no está infectada, pero sí otro miembro del hogar, la vacuna a más largo plazo la deben administrar como medida de precaución.

4. El virus muere apenas está en contacto con el aire

De acuerdo con el CDC, el virus de la hepatitis C puede sobrevivir fuera del cuerpo hasta tres semanas en temperatura ambiente.

Sin embargo, al igual que el tipo B, solo hay formas específicas de propagación. Y en el caso del C, es solo a través del contacto con la sangre. Eso significa que no lo puedes contraer compartiendo un tenedor con alguien que tiene el virus. O incluso abrazar, besarse o estornudar con alguien.