Toxicidad en las cajas de zapatos

El dimetilfumarato (DMF) es una sustancia química que se ha utilizado como biocida, puesto que impide la formación de mohos, capaces de deteriorar el calzado durante su almacenamiento o transporte en un clima húmedo.

El DMF es un éster del ácido fumárico, que se ha usado por vía oral para el tratamiento de la psoriasis. Se intentó su uso tópico como medicamento pero se descartó al encontrarse que varios pacientes presentaban reacciones eritematosas con picor en la zona de aplicación. Por ello, se realizaron estudios experimentales que demostraron que los ésteres del ácido fumárico tienen un alto potencial irritante y de sensibilización.

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La mayoría de las veces, el DMF se encuentra en bolsitas blancas introducidas en las cajas de zapatos, en ocasiones bajo la falsa denominación de “gel de sílice”, sustancia que si esta permitida.

El DMF actúa evaporándose e impregnando el producto, para protegerlo del moho. Sin embargo, también afecta a los consumidores que están en contacto con dichos productos penetrando la piel y causándoles una dermatitis, acompañada de picores, irritación, quemaduras y hasta problemas respiratorios.

No obstante, es sumamente peligroso si se llega a inhalar, ya que es volátil e impregna todo lo que alcanza, aunque se retire de las cajas de zapatos o de los comercios.

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