Semana 8: Citas médicas y cuidados para la madre

En esta etapa la presencia médica es indispensable para evaluar la salud del bebé y la madre. De ser necesario se recomienda el suministro de vitaminas y la exclusión de ciertos alimentos

De aquí en adelante comenzará la programación de tus citas médicas para que el especialista evalúe cada etapa del proceso, de principio a fin. A partir de la semana 8 las revisiones serán mensualmente y es fundamental que se conviertan en tu prioridad.

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Con respecto a tu cuerpo, no habrá mayores transformaciones, e incluso tu barriguita puede pasar desaperciba, sobre todo si eres madre primeriza. Los síntomas se mantienen, sumado a un importante aumento del apetito, pero ¡Cuidado! Algunos alimentos pueden causarte daños estomacales como acidez, gases y estreñimiento.

Si bien hay madres que manifiestan durante los primeros meses vómitos y fuertes jaquecas, deben alegrarse pues pase a las afecciones, en esta semana el bebé ha dado grandes avances después que su cerebro ya ha comenzado a desarrollarse. Sus pequeños deditos inician su proceso de crecimiento y su aspecto se torna diferente.

El pequeño huésped pesa aproximadamente unos 0.25 gramos y mide entre 7 y 17 milímetros. Su forma ha cambiado, el embrión dejó de verse tan cúbico. El hígado y los pulmones están funcionando al igual su corazón. De igual forma, sus genitales van formándose mientras que sus orejas, labios, ojos y nariz han crecido un poco.

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En esta fase los especialistas recomiendan el suministro de ácido fólico, ya que podrías padecer anemia al reducirse notablemente la hemoglobina. Este trastorno por lo general suele ocasionar mucha debilidad, palidez y fatiga durante el embarazo.

Datos Eme

-Asistir a tus citas de manera recurrente, sin olvidar la programación. Agenda tu embarazo.

-Seguir las indicaciones médicas con respecto al suministro de complejos vitamínicos. Solo un profesional deberá indicarte que fármaco utilizar así como la cantidad que necesitas ingerir.

-Mantener una dieta balanceada, rica en alimentos nutritivos como vegetales y frutas.

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-Advertir al especialista sobre antecedentes de anemias hereditarias para prevenir daños.

Imagen: Archivo Eme