Claves de la incompatibilidad sexual

La pregunta que se hacen muchas parejas es ¿por qué no nos deseamos? Y este puede ser un problema que no sepan cómo sobrellevar

Algunas mujeres relatan que no sufren de anorgasmia, porque han alcanzo el clímax con otras parejas y que su deseo sexual no se ve disminuido, pues tienen recurrentes fantasías sexuales provocadas por otras personas y situaciones, pero al momento del encuentro intimo con sus parejas no sucede lo mismo.

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Precisamente, el hecho de no sufrir ninguna disfunción evidente es lo que hace que muchas personas no se den cuenta de que tienen un problema de incompatibilidad sexual, uno de los trastornos más frecuentes de la pareja, tal y como señala la doctora Helen Singer, especialista en parejas y autora de “La nueva terapia sexual”, (Alianza Editorial): “Un 75 por ciento de las parejas que acuden a mi consulta termina revelando quejas de tipo sexual.Y, sin embargo, a priori, ninguna viene específicamente detallando que tienen un problema sexual”.

Está atenta a las claves de la incompatibilidad sexual:

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Ritmos diferentes: La frecuencia con la que ambos desean tener relaciones sexuales pueden ser diferentes, algunos desean tener sexo tres veces por semana, mientras que otros con una vez al mes basta. Llevar ritmos distintos y la frecuencia deseada por ella está a años luz de la que necesita él, de ahí el desequilibrio.

Se trata básicamente de un problema de ajuste de las necesidades sexuales de la pareja que no tiene por qué significar un conflicto individual de la persona; es decir, que tanto tu como tu pareja podrían perfectamente haber sido compatibles y felices en su vida sexual por separado, con otras personas que se ajustarán más a su ritmo, pero sin embargo juntos no les va tan bien.

Pobre destreza sexual: A ciertas parejas que conviven diariamente les sucede que no sienten deseo por la otra y todo tiene una explicación que puede resultar fácil de resolver, el no saber cómo ni dónde estimularlo. Esto puede ocasionar un gran caos en los encuentros sexuales y que alguno de los dos opte por no tener relaciones tan seguidas.

Suele ser un problema que es más una cuestión de educación sexual y que con voluntad y un aprendizaje adecuado puede resolverse en un 99 por ciento de los casos.

Expectativas no satisfechas: La satisfacción del sexo depende de lo que espera cada individuo. Cada pareja suele trazar una especie de mapa mental sexual, en el cual incluye las actividades e imágenes sexuales que despiertan su erotismo, cuanto más perecidos sean esos gustos sexuales, más satisfactorio será el encuentro íntimo.

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En los mapas pueden incluirse cosas nuevas a medida que se vaya experimentando, siempre y cuando ambos estén de acuerdo. El problema es cuando a alguno de los dos todo le resulta perverso o desagradable, en este caso deben consultarse ¿cuál es el problema? ¿Estoy dispuesto a aprender cosas nuevas?

El secreto es la comunicación y saber que le satisface al otro, los acuerdos en lo sexual también son importantes. Intenten cosas nuevas para definir si les gustan o no.