Placer más allá del coito

Pensamos con frecuencia y hasta asumimos que el coito es la única alternativa posible para el disfrute y que el pene o la vagina  tienen que ser protagonistas para que la relación sexual sea sentida y los orgasmos aparezcan.

La realidad puede ser diferente y se pueden descubrir otras maneras de gozar sin que esto sea la repetición de un guión sexual conocido y aburrido o un franco desafío al proyecto de vida con riesgo de embarazos o infecciones de transmisión sexual (esto último,  de cara a la dificultad de acceso a métodos anticonceptivos).

Ver más: Orgasmo simultáneo, ¿mito o realidad?

Si se desea a la pareja y se quiere disfrutar a plenitud, les invito a incorporar dos prácticas sexuales que dan paso al placer:

Petting

Consiste en acariciar y besar toda la piel de la pareja. Es una oportunidad maravillosa para volver a conocer el cuerpo del otro y el propio. Apóyate de los labios, nariz, cabello o pies para ofrecer intensidad y estimulación diferente en su cuerpo. Con esto puedes descubrir zonas erógenas nuevas u olvidadas. 

Texturas (como telas diferentes) pueden ser agradables complementos.  Y la vibración de algún masajeador a lo largo de la piel,  puede ser un divertido guiño al cambio.

Publicidad

Masturbación

Archiconocida y desterrada por muchos en la adultez. No renuncies al poder de tus manos (ni de las suyas), explora y estimula su área genital. Para que esto no sea una práctica sin novedad,  se le pueden incorporar elementos para darle variantes: lubricantes con temperaturas o sabores y que sean específicos para estas zonas.

Si lo tuyo es incorporar elementos comestibles caseros como chocolate líquido u otros, por favor,  sólo disfrútalo por la zona externa sin que entre en contacto con mucosa.

Puedes pedirle a tu pareja que se autoestimule frente a ti y tu hacer lo mismo.

Sugiero que al acariciar no te concentres exclusivamente en un punto del cuerpo,  pues la zona se agota, así que varía de cuando en cuando la estimulación.  No existe fórmula, hay mucha piel que sin querer o por repetición, obviamos. 

Estas “tareas” deben ser responsabilidades compartidas,  es gratificante brindar placer, pero recibirlo… ¡Es estupendo!

Publicidad

Ah…  y olvídate del miedo o pena de proponer estas prácticas..

Cuéntame como te fue @michelaguarente

Más de Michela Guarente

Placer más allá del coito

Pensamos con frecuencia y hasta asumimos que el coito es la única...
Leer más