Ser mamá y tener vida sexual, ¿Se puede?

Es posible que el sexo, después de tener hijos, sea excitante y de mejor calidad, pero nadie puede negar que, con la llegada del primer bebé, la experiencia sexual cambia… y con ella llegan una buena cantidad de problemas.

  • Tienes que mentir todo el tiempo: Vaya, no es que puedas decirle directamente a tu hijo que tú y su papá están teniendo relaciones, ¿cierto? Así que deberás mentir e imaginar respuestas creativas, pero también creíbles.
  • Dilema ético: Te han dicho que tu bebé no recordará esos gemidos que harás a unos metros de su cuna, pero algo te dice que no deberías hacerlo. ¿Qué tipo de madre serías? Aunque esté en otra habitación… está ahí, en tu mente todo el tiempo.
  • No puedes excitarte fácilmente: Decirle a tu vagina que se excite exactamente a las 8:54 de la mañana porque los niños salieron al parque un rato, no ayuda a tu orgasmo. Por más urgida que estés, necesitas MÁS tiempo.
  • Nunca dejas de ser mamá: Cuando estás lista para tener sexo, le envías a tu marido que te encuentre en el baño y cierre la puerta. Minutos después se arruinan tus planes por una batalla de gritos.
  • Tienes que sobornar a tus hijos: Hay ciertos sobornos que te harán sentir culpable o no muy culpable… lo cual te hará sentir aún más culpa.
  • Ese juguete sexual no está en un lugar seguro: Tu niña pequeña llora porque quiere jugar con ese juguete secreto que vibra y encontró en tu cajón más alto. Le encanta que se color de rosa brillante… ¿y ahora?
  • Tiene que planearse: Ahora que la abuela decidió llevarse a los niños una noche, tienen que decidir: o cena romántica, o sexo apasionado. ¡Es obvio cuáles son las prioridades!

Por Andrea Bouchot

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