Tuvo sexo todos los días con su esposo y así cambió su vida

Cuando una mujer da a luz sabe que su cuerpo nunca será es el mismo, pero lamentablemente muchas tienden a sentirse acomplejadas por ello

Eso fue lo que le ocurrió a la escritora y bloguera Brittany Gibbons, quien tras tener a su tercer hijo empezó a odiar y ocultar su cuerpo. Comenzó a usar ropas más anchas para esconder sus rollitos y mantenía relaciones sexuales con su esposo con las luces apagadas.

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Esta rutina la mantuvo por varios años, sin embargo, empezó a preocuparse por ello, así que decidió contárselo a una amiga quien le aconsejó el “mejor remedio casero”: tener sexo todos los días.

Gibbons confiesa que al principio no fue nada sencillo para ella, ya que le costaba sentirse atractiva o con ganas. “No lo hice para salvar mi matrimonio. Lo hice para salvarme a mí misma. El sexo generó más sexo y mejoró mi autoestima”, explicó la bloguera.

Gibbons

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La estadounidense reveló que sus encuentros íntimos no solo se quedaban en la habitación, ya que cuando se dejaban llevar usaban otros espacios de su casa como el vestidor, el lavadero o hasta el garaje.

Tras el paso de los meses Gibbons aseguró que tanto ella como su esposo, Andy, estaban más cariñosos y románticos el uno con el otro. “Nos tocábamos los brazos al pasar y nos besábamos antes de ir al trabajo. Nuestra relación se hacía cada vez más fuerte a medida que aumentaba la intimidad”.

Gibbons (2)

Ahora cuando Gibbons veía su cuerpo en el espejo ya no le importaba si sus pechos estaban caídos, si tenía muchas estrías o si sus rollitos aumentaban, solo veía a una mujer con confianza por su silueta. “Tres meses pasaron y descubrí que empezaba a disfrutar del sexo de nuevo. Ya no me importaban las curvas de mi cuerpo y cómo se veía al momento. Mi cuerpo estaba siendo disfrutado por los dos, de igual manera”.

Una vez concluido el año, Gibbons explicó que ya no tiene relaciones con su esposo todos los días, pero aseguró que no es por falta de deseo o atracción sino porque “somos humanos, no robots”.

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“Los efectos y las lecciones que me dejó esta experiencia todavía están marcados en nuestro matrimonio. Se lo recomiendo a todas las mujeres inseguras de su cuerpo. Esta terapia funciona”, aseguró Gibbons.

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