Lo que nunca debes usar en la oficina

Aunque sabemos que muchas personas no estarán de acuerdo con esto: la apariencia sí importa, y más en tu espacio de trabajo. Claro que no es tan importante como la calidad de tu rendimiento laboral, pero sí es verdad que las personas juzgan a los demás con base en su apariencia. Y mientras que es importante darse a conocer por lo que haces, no deberías dejar que tu vestimenta te opaque.

Ropa sucia o arrugada: Si no tienes un traje o un vestido de diseñador, no importa. En cambio, ¿qué impresión crees que darás si llevas a la oficina una blusa con manchas de grasa? Obviamente la higiene y la limpieza están por delante de cualquier otro hábito, así que aprovéchalo todos los días.

Ver más: Cómo no vestirse para una entrevista de trabajo

Ropa reveladora: Cosas como las minifaldas, los tacones altísimos, escotes reveladores y blusas muy desabotonadas no pertenecen a un espacio laboral decente. Si forman parte de tu vestimenta cotidiana, darás la impresión de una persona poco profesional. Tal vez no sea cierto, pero al menos eso será lo que tus compañeros de trabajo pensarán.

Muy casual: Si no te gusta llevar falda, tacones o saco, puedes vestirte más causal para ir a trabajar (si es que está permitido), pero eso no quiere decir que puedas ir en pijama o con chanclas. Hay que conocer los límites entre casual y ‘hogareño’.

Ropa con mensajes ofensivos: Si tienes permitido llevar blusas y playeras con estampados, asegúrate de que el mensaje (o el estampado) sea apropiado o, por lo menos, no sea ofensivo. De lo contrario, no solamente podrías ofender a tus compañeros de trabajo, sino que también podrías meterte en graves problemas con la empresa.

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Ropa que llame mucho la atención: Puedes ir a un antro con tu ropa de trabajo, pero no puedes ir a trabajar con la ropa brillante de antro. Deja ese tipo de glamour para los eventos sociales, o podrías dar una impresión poco profesional que afectaría tu carrera más adelante.

Mucho perfume: Hay muchas personas sensibles con distintas fragancias, así que, por respeto, cuida la cantidad de perfume que utilizas en la oficina.

Muy sexy: Muchos estudios han comprobado que vestirse de forma sexy puede afectar psicológicamente a tus compañeros de trabajo. Una investigación demostró que las mujeres en puestos altos que visten de forma ‘sexy’ dan la impresión de ser menos competentes. En ciertos casos puede ser verdad, pero en otros solamente son prejuicios.

La mayoría de nosotros no necesitamos un manual para saber cuál es la vestimenta apropiada para ir a trabajar, pero de igual manera, nunca está de más recordarlo.

Por: Andrea Bouchot

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