Retoma las riendas de tu vida

Existen momentos en que necesitamos un cambio radical y emprender un nuevo proyecto que nos refresque el panorama. Te brindamos seis pasos para que encamines tus esfuerzos a pesar de los tropiezos.

Concéntrate en tus valores. Jerarquiza tus prioridades y pregúntate qué es realmente importante en tu vida. Si tu respuesta es el dinero, es probable que te preocupes por tu seguridad, el poder y la independencia.

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Canaliza tu proyecto hacia un rubro que te ofrezca estabilidad económica, así te evitarás inconvenientes. ¿Qué quieres conservar de tu vida actual? El cambio genera incertidumbre y paraliza, pero en lugar de centrarte en él, focaliza tu atención en cuáles son las cosas de tu vida que te gustan y no deseas cambiar. Tomar la decisión hará que el proceso resulte más fácil y sepas hacia dónde quieres ir.

Establece un perfil de tu trabajo ideal. Ahora que conoces cuáles son tus valores y qué es lo que te gusta de tu vida, define el trabajo que se adapta a ti. Por ejemplo, si tu valor principal es la familia y quieres conservar ese tiempo que disfrutas con tus hijos, tu futuro trabajo debería tener horarios flexibles para que les dediques tiempo.

Abre tu mente. Plantéate tu nuevo empleo o proyecto como un objetivo a mediano plazo, pero mientras vas orquestando tu plan, estudia las opciones que te ofrece tu entorno. Por ejemplo, si quieres abrir un negocio sin saber cuál es, aprovecha las compras del fin de semana para ver cómo funcionan las tiendas y analizar cuáles son las cosas que te gustan. Podrías descubrir un rubro de tu interés.

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Elige un mentor. Puede ser un personaje famoso o no, a quien admires, cuando estés en una situación difícil pregúntate qué hubiera hecho él o ella, cómo manejaría el asunto. Ver tu situación desde el exterior o desde la mirada de una persona exitosa te ayudará a tomar la decisión adecuada.

No temas al error. Un estudio reciente refiere que las personas que abren un negocio, generalmente tienen un promedio de dos experiencias laborales defectuosas antes de tener un proyecto exitoso. Así que lo más importante es no perder el ánimo, no temer a equivocarte, sino aprender de los errores para mejorar cada día.

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